Analysis of “The Chimney Sweeper” by William Blake

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Taking into consideration that the “The Chimney Sweeper” by William Blake was published in 1789 and that England was going through the Industrial Revolution; one can clearly perceive the social criticism expressed by the author.

And so he was quiet, and that very night, As Tom was a-sleeping he had such a sight! That thousands of sweepers, Dick, Joe, Ned, and Jack, Were all of them locked up in coffins of black.”

The passage encourages us to position more critically before the phenomenon of industrialization and mass production. Dick, Joe, Ned and Jack symbolize the people in general; common names for common people incarcerated by capitalism.

“And by came an Angel who had a bright key, And he opened the   coffins & set them all free; Then down a green plain, leaping, laughing they run, And wash in a river and shine in the Sun.”

 Then, a divine entity comes to set the kids for free and they are finally able to experience childhood. Nonetheless, it is a dream. Even though the boys wake up and their hard work routine starts all over again, Tom was happy to keep sweeping chimneys because the “angel” advised him in his dream that if “all do their duty, they need not fear harm”. At this point, one can identify   verbal irony in poem since the words said by the narrator are opposed to what sweeping chimneys and child exploitation really meant during the Industrial Revolution. Another interesting point, is the link between religious images such as the “angel” and mass alienation, which shows that the author probably adopted a Marxist position in response to the changing world of the Industrial Revolution. Such position is also another strong element used by the author in order to create irony in his poem

“And so Tom awoke; and we rose in the dark, and got with our bags and our brushes to work.”

The end of the poem is actually very disturbing; the children “rose in the dark” which symbolizes how reduced their life perspectives were. In other words, the poem sets up an atmosphere characterized by helplessness, which leads the readers to think that inciting outrage was the mechanism that the author used to reach his goal of creating awareness of the problems of child exploitation and alienation from the self.

La Muerte de Artemio Cruz y la visión psicoanalítica

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En “La Muerte de Artemio Cruz” por Carlos Fuentes, los conceptos de poder, degeneración social, política y humana, y la conciencia del “yo” son de fundamental importancia para poder comprender su obra mejor. Consecuentemente, objetivando  facilitar el análisis de la novela, también se torna relevante exponer los contextos socio-políticos, culturales y hasta la geografía espiritual del escritor. Carlos Fuentes viene de una familia bien acomodada y de un alto nivel cultural. Haber vivido en diversos países enriqueció muchísimo su vida cultural. Además uno percibe que Fuentes rechazó al radicalismo político ya que ha alabado la figura de Fidel Castro, elogiado la apertura de Raúl Castro, consolidado amistades con hombres como Bill Clinton y Jacques Chirac y declarado ser un admirador de las ideas de Franklin Roosevelt (Román, 2011). Esta neutralidad ideológica del autor, probablemente tiene sus raíces en la diversidad cultural en la cual creció.

El contexto socio-político en que Carlos Fuentes escribe la obra literaria, se destaca el proceso de la Revolución Mexicana y el periodo posrevolucionario. El tema de la reforma agraria resulta en la lucha de los indígenas contra los dueños de las haciendas y en el clamor por tierra y libertad (Román, 2011). En ese aspecto, Emiliano Zapata se destaca como el comandante revolucionario que más apoyaba a la reforma agraria. No obstante, cuando Carranza llega a presidencia de México (1917-1918), él se olvida de este espíritu reformador y empieza a defender los intereses de los hacendados. En esta pelea de intereses, Zapata es asesinado (1919) y luego Carranza (1920). Durante la presidencia de Álvaro Obregón (1920 -1924), se va dando lentamente una reforma agraria parcial, pero la política está más enfocada a favorecer empresas nacionales y a la inversión extranjera. En este periodo, también son favorecidos los sectores de la educación y de la diplomacia, ampliando así las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. Uno claramente percibe que hay un conflicto ideológico entre capitalismo y socialismo- comunista en el contexto socio-político mexicano. Un ejemplo de la influencia marxista en la vida política de México, es el periodo presidencial de Plutarco Elías Calles (1924 – 1928). Calles combate la religión Católica y sus cultos y hasta permite el asesinato de sacerdotes jesuitas. En esta perspectiva de corrupción, Lázaro Cárdenas es uno de los pocos presidentes mexicanos que trabaja de acuerdo con los ideales revolucionarios (1934). La mayoría de aquellos que se dicen “revolucionarios” acceden al poder y gobiernan con los mismos intereses financieros de sus predecesores, lo que resulta en violencia por parte de la población revuelta.

Culturalmente, Fuentes se depara con una extensa y muy rica producción artística en México en la mitad del siglo XX. El surrealismo es introducido por André Bretón en uno de sus viajes al país azteca a fines de la década de 1930. En poco tiempo, artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera y Octavio Paz empiezan sus creaciones bajo los postulados del surrealismo. La influencia surrealista en Fuentes es clara ya que “La Muerte de Artemio Cruz” es clasificada como una obra surrealista donde la realidad está basada en los sueños y el subconsciente (Román, 2011). Es importante mencionar que la geografía espiritual del escritor seguramente contribuye a un desarrollo más profundo de la novela en términos de reflexión, condena y aceptación del “yo”. Uno no esperaría que una mentalidad puramente materialista reflejara cuestiones morales-espirituales como lo hace el personaje de Cruz en su lecho de muerte. “¿A quién chingarás hoy, para existir?, ¿a quién mañana? ¿A quién chingarás: a quién usarás? te fatigas no la vences oyes los murmullos de las otras oraciones que no escuchan tu propia oración: que no sea nuestra respuesta ni nuestra fatalidad: lávate de la chingada […]” (Fuentes, 72). Por consiguiente, queda claro que Fuentes ha desarrollado su religiosidad de una manera equilibrada, es decir, una fe más razonada. Como ejemplo, se puede citar una entrevista de La Revista de la Universidad de México, en la cual Fuentes habla de su relación con Dios, “Contrapongo esa idea de Dios a la figura de Jesús, porque Jesús realmente es el hombre que nos acerca a la posibilidad de lo divino. Nos dice: Dios no es todos los hombres pero todos los hombres pueden ser Dios. […] hay la posibilidad de la dimensión sagrada en todo ser humano. Esto me parece extraordinario y totalmente contrario a la locura dogmática del Dios impuesto, del Dios invisible, el Dieu cache, como lo nombró Pascal” (Alonso y Gordon, 2011).

Teniendo en cuenta el contexto histórico de la vida del escritor, su trayectoria personal y la ayuda de algunos conceptos psicoanalíticos, uno logra hacer una lectura más profunda de la “La Muerte de Artemio Cruz”. Al conectar la información socio-política con la diversidad cultural e intelectual de Fuentes, uno infiere que el escritor a pesar de ser un ciudadano del mundo busca la creación de un vínculo más fuerte con México, haciéndolo evidente en “La Muerte de Artemio Cruz”. “I discovered that my father’s country was real.  And that I belonged to it. Mexico was my identity yet I myself lacked an identity” (Fuentes, 1987). El autor escribe la novela de manera fragmentada, por eso es difícil a primera vista descifrar el perfil psicológico del protagonista. Para hacerlo posible, es fundamental que uno analice la obra también de manera fragmentada. Por ejemplo, la instancia narrativa del relato está fragmentada entre YO, TU y ÉL.  Así haciéndolo, el lector tiene una visión más amplia del protagonista. Él expresa sus sensaciones por medio del YO. ” YO sé que me atraviesan la piel del antebrazo con esa aguja; grito antes de sentir dolor alguno; el anuncio de ese dolor viaja a mi cerebro antes de que la piel lo sienta… ah… a prevenirme del dolor que sentiré… a ponerme en guardia para que me dé cuenta…” (Fuentes, 152). Profundizando un poco más, el YO tiene una connotación muy importante en el psicoanálisis puesto que es visto como una entidad que está dentro de nuestra psiquis y nos hace seres complejos. Fuentes trata de construirlo en Artemio Cruz a través de la fragmentación, o sea, el escritor fragmenta la narración, el tiempo y hasta la estructura de la novela con el propósito de constituir el YO del protagonista. A diferencia de una telenovela, donde los personajes normalmente son psicológicamente superficiales y el foco está en el desarrollo de la acción; en “La Muerte de Artemio Cruz” Fuentes busca crear un YO complejo para su protagonista.

Para explicar un poco más acerca de la formación del YO de Artemio Cruz, sería interesante utilizar la Teoría del Espejo de Lacan. De acuerdo con esa teoría, la psiquis se estructura en tres fases diferentes durante la niñez: El bebé con el cuerpo fragmentado, el encuentro con el idéntico y la mirada de la madre (Farias, 2007). Se puede detectar la fase del bebé con el cuerpo fragmentado, cuando Artemio Cruz así como los bebés no logra manejar sus emociones ya que sus movimientos físicos no obedecen a su cerebro, eso crea una situación mental caótica y angustiante. “Yo despierto… Me despierta el contacto de ese objeto frío con el miembro. No sabía que a veces se puede orinar involuntariamente, siento el miedo de pensar en mi propio cuerpo” (Fuentes, 115). La segunda fase, “el encuentro con el idéntico”, es un proceso de apaciguamiento donde el bebé ve su reflejo en el espejo, sonríe y el “espejo” le sonríe. Hay un establecimiento de comunicación y eso disminuye la angustia sufrida por el niño. En “La Muerte de Artemio Cruz” este encuentro sucede de manera paradójica, ya que Artemio se ve reflejado en el espejo como los bebés, pero no logra sentir felicidad. Cruz recibe una imagen degrada de sí mismo, que simbólicamente significa la imagen degrada de México en medio a su turbulencia política y social. “Otro. En un espejo colocado frente a la cama del enfermo. El otro. Artemio Cruz. Su gemelo. Artemio Cruz está enfermo. No vive: no, vive […]” (Fuentes, 12). La teoría lacaniana dice que “la mirada de la madre” que corresponde a la tercera fase del proceso de formación del “yo”, es la más importante. De acuerdo con Lacan, los individuos se van a estructurar en la mirada del otro y nuestra personalidad es el resultado de como fuimos mirados, tocados y comprendidos por nuestro primer espejo: la figura y la mirada materna. (Escobar, 2009) A esta altura del análisis, uno percibe dos eventos extremamente importantes en la vida de Artemio Cruz que impactan en la formación de su “yo”. El primero es que el protagonista no puede mirar los ojos de su madre ya que ella es asesinada por Atanasio. “Cruz, Cruz sin nombre ni apellido verdaderos, bautizado por los mulatos, con las sílabas de Isabel Cruz o Cruz Isabel, la madre que fue corrida a palos por Atanasio: la primera mujer del lugar que le dio un hijo” (Fuentes, 156). Como consecuencia, en el segundo evento Artemio Cruz no logra tener sus mensajes decodificados por las mujeres presentes en su vida ya que su relación con la figura materna es prácticamente inexistente. Eso resulta en la frustración del protagonista y en una visión negativa del mundo y de sí mismo. Él se encuentra consigo mismo en la mirada de los otros, pero, es sorprendido por un Artemio degradado, no amado y corrupto.

Para concluir, a pesar de ver México de lejos, Fuentes trae sus perspectivas políticas y morales acerca del país a la novela. Él construye el “yo” de Artemio Cruz de manera disfuncional representando así la disfuncionalidad política, social y económica de México. A través del autoanálisis, el escritor establece la muerte como evento facilitador al cuestionamiento moral. Finalmente aunque no menos importante, Fuentes fragmenta la instancia narrativa del relato en YO, TU y EL lo que hace que Artemio Cruz sea un personaje con gran profundidad psicológica.

 Referencias:

Alonso, Guadalupe. Gordon, José. “Entrevista Con Carlos Fuentes: Palabras Que Marcan.” La Revista De La Universidad De México 19 Dec. 2011. Print

Escobar, José Manuel Ramírez. “En  El Espejo Con Lacan: 60 Años De La Presentación Del Estadio De Espejo.” Psicología Revista 17 Dec. 2009. Web. 27 Jan. 2015. http://psicologias.uprrp.edu/articulos/espejoconLacan.pdf

Farias, Irene Zunilda. “Fragmentación Y Paradoja En La Muerte De Artemio Cruz De Carlos Fuentes.” Universidad Nacional De Lomas De Zamora. 19 Dec. 2007. Web. 30 Jan.2015. https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero36/cfuentes.html

Fuentes, Carlos. La Muerte De Artemio Cruz. Madrid, 1967. Print.

Fuentes, Carlos. The Discovery of Mexico. Granta 22.19 Aug. 1987. Web. 30 Jan, 2015

Román, Salvador. “LA Novela Surrealista: LA Muerte De Artemio Cruz.” Monografías. 19 Dec. 2011. Web. 26 Jan. 2015. http://www.monografias.com/trabajos93/analisis-literario-novela-la-muerte-artemio-cruz/analisis-literario-novela-la-muerte-artemio-cruz2.shtml

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A Rose for Emily by William Faulkner – Who was Miss Emily?

 

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            The story written by William Faulkner is a mix of suspense and mystery. The narrator speaks on behalf of the town’s collective voice and pictures Miss Emily as a character full of interesting yet strange psychological traits. Besides being a Southern woman who comes from an aristocratic family, who was Miss Emily?  Although the townspeople would prefer to see Miss Emily as an idol, the reader could realize that the main character had psychological problems. First, she held her dead father at home for four days in a Freudian denial attitude. Then, when she finally started having a relationship, her insecurity and low self-esteem drove her to buy arsenic and soon after that, her boyfriend mysteriously disappeared.  Those elements together would’ve given us an idea of what was happening; however, other elements such as the tax issues and the judgmental tone towards African – American people and women distracted us. Those facts, added to the chronological aspect of the story were mixed, which caused the diversion of the reader’s focus.

The setting reflects Miss Emily’s inner situation. A dark and dusty house, humid and moldy furniture and appliances, antiques, faded colors, tarnished silver and gold objects; all of that, transmit the feeling of an individual who was trying to resist change. Miss Emily wanted to ignore the world and its modifications. Emotionally, she could not face changes. She was buried in her house, in the memories of her beloved father, in her own confused feelings and in her dusty furniture. The elements that composed the physical setting conveyed a gloomy and mysterious mood to the reader.  The narrator uses “we”, which denotes a first person plural point of view. The narrator seems to know Miss Emily very well since she/he mentions details of her house and even evaluate Miss Emily as being a “[…] tradition, a duty, and a care; a sort of hereditary obligation upon the town[…]”. The narrator makes clear that Miss Emily was an alive entity who incited curiosity and even fear in the population of Jefferson.

One could attempt to analyze Miss Emily personality going through several different paths; from a person who suffers from conditions such as Schizophrenia to the extreme of classifying her as a sociopath or necrophiliac. Nonetheless, I’ll attempt to sketch her personality profile based on Freudian concepts such as Defense Mechanisms, Oedipus Complex and a concept coined by Kenneth Adams, the Covert or Emotional Incest. Throughout the story, besides a great-aunt and two distant female cousins, Miss Emily did not have any feminine figure cohabiting with her. That makes one wonder how the relationship between Miss Emily and her father was structured without the role of a “mother” between them throughout the years. I believe that her father would establish and reinforce this emotional incestuous relationship by attributing Miss Emily the role of “wife”, which might not have been physical but psychological. That is demonstrated in the story by “We remembered all the young men her father had driven away […]”.  When her father died, Miss Emily clung to the body in denial of his death for four days. She was extremely attached to the figure of the father in different aspects and she would fiercely grieve her idealized “husband”. For instance, “[…] none of the young men were quite good enough for Miss Emily and such,” denotes the idealization that Miss Emily would have about her father. In order to interest her, a man would have to resemble her father; not physical, but psychological resemblance. As one could admit, it would be extremely difficult for Miss Emily to fulfill her idealization. As a consequence, she had many years of mourning and developed into an egotist, conceited, attached and perverse individual. As such, the house became her refuge, a place stopped in time, where she could revive her memories and feel psychologically comfortable. After years of grieving, she finally met a person with the possibility of staying with her. Nonetheless, one of Miss Emily’s traits was insecurity, which could also be extended to fear of loss. In an attempt to resolve the situation, she carefully prepared her bridal room and planned Homer Barron’s death. At that point, her contact with reality was disrupted and she started living under the illusion of having Homer Barron as her husband. As opposed to what happened to her father, no one knew Homer Barron was dead. This time, the residents of Jefferson would not be able to take Homer Barron away from her since everyone thought he’d abandoned Miss Emily. Meanwhile, all the gossipy and narrow minded people from the town of Jefferson could not realize that Miss Emily was not just a mere entertaining object but, she was mentally disturbed.

To conclude, I strongly believe that Miss Emily was a lady who had a dysfunctional relationship with her father since her childhood. She and her father had this emotional incestuous relationship in which the father attributed her with duties of a spouse. Later in her life, she started seeing her father as if he was her “husband”. They might have never had a physical incest, but the emotional burden was placed and disrupted Miss Emily’s life until the end. That transformed her in an egotist, attached, insecure and perverse woman.

 

Works Cited

Kennedy, X.J, and Dana Gioia. “Point of View: A Rose for Emily.” Literature: An Introduction to Fiction, Poetry, Drama and Writing. Upper Saddle River, New Jersey: Pearson, 2013.  Print.

McLeod, Saul. “Sigmund Freud.” Simply Psychology, 19 Jan. 2013. Web. 14 June 2014. <http://www.simplypsychology.org/Sigmund-Freud.html&gt;.

Adams, Kenneth, and Patrick Carnes. “What is the silent seduction?” Silently Seduced: When Parents Make Their Children Partners. Deerfield Beach: Health Communications, Inc., 2011. Print.