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La_Historia_Oficial

Es evidente la relación entre el poder y la manipulación de las masas en la película “La Historia Oficial”. Este artículo tiene como objetivo analizar los mecanismos de tal relación y explorar las posibles causas y consecuencias de los eventos históricos que la generaron. López (2014) en su artículo sobre psicología de masas, brillantemente afirma que cualquier forma de gobierno, ya sean monárquicos, democráticos, comunistas o constitucionales dependen de la aceptación pública para que logren hacer política a largo plazo. El autor añade  que un gobierno sólo  es gobierno en virtud de la aprobación pública. De esta manera, uno constata que  la película “La Historia Oficial” está cargada de elementos que representan la manipulación de las masas a través del poder político,  social y hasta religioso.

La  Teoría de los dos demonios, presentada por Marcela Viscoti (2014) en su artículo “Lo Pensable de una Época: sobre la Historia Oficial de Luis Puenzo”, es indispensable para que uno comprenda mejor los mecanismos de la relación entre el poder y la manipulación de masas en la película. Esa teoría afirma que el terrorismo de Estado fue una repuesta al terrorismo practicado por grupos paramilitares; justificando así, el pasado dictatorial. A través de la teoría de los dos demonios, el Estado procuraba no solamente justificar la represión estatal pero también ubicaba  la sociedad en una posición de inocencia. Es decir, mientras el Estado promovía la idea de un pueblo inocente y ajeno  frente a la barbarie que sucedía ante sus ojos, la sociedad empezaba a percibirse a sí misma como libre de cualquier  responsabilidad social y política (3). En 1985, cuando la película fue estrenada, todavía había mucha gente que creía que los militares habían defendido a los argentinos de la subversión. El film de Luis Puenzo, divulgaba por primera vez a nivel nacional e internacional  el robo de niños, la dictadura y la manipulación popular. Otro concepto relevante y que la película  explora detalladamente es la complicidad civil con la dictadura. Puenzo muestra la complejidad de la complicidad civil desde el escenario empresarial- multinacional hasta las acciones cómplices de la iglesia católica. Además, la complicidad como negación social presentada en la película deja bien claro  que la supuesta inocencia de la sociedad es justificada en la pretensión de no saber (Viscoti, 2014). Por lo tanto, Alicia es la personificación perfecta de la complicidad social como negación y esto se ve bien claro cuando el profesor Benítez le dice: “Siempre es más fácil creer que no es posible, ¿no?” y “No hay nada más conmovedor que una burguesa con culpa”.

El personaje de Alicia parece vivir en su propio mundo, huyendo de la realidad y enseñando la historia oficial, en vez de la historia nacional.  Hasta se la podría comparar con Alicia en el país de las maravillas. Uno percibe la ajenidad de Alicia en la escena en que  está con sus amigas en un restaurante y vuelve a encontrarse con Ana, su mejor amiga, después de 7 años. Uno claramente nota que Alicia es muy diferente a Ana y las demás amigas. Durante la conversación, una de ellas menciona que una persona conocida suya tuvo que irse a Brasil: “Si se lo llevaron, por algo habrá sido, ¿no?”  Y Alicia inocentemente contesta: “¿Aie, pero de que están hablando? También, cuando la amiga dice: “El único hijo que le quedaba” y Alicia ingenuamente contesta: “¿Por qué? ¿Qué les pasó a los otros?  Ya en la escena con Ana, tomando licor de huevo, Alicia llega al colmo de la pretensión de no saber. Las dos pasan de las risas a los llantos y luego constatamos por la expresión facial de Alicia, cuanto le cuesta creer que su mejor amiga había sido torturada. Deltel (2012), en su artículo “La Historia oficial”, clasifica la ingenuidad de Alicia como insensata ya que Alicia le pregunta a Ana si ella habría hecho una denuncia y porque no la habría hecho.

Puenzo también denuncia  la manipulación socio-política a través de la escena del baño de Gaby, en la cual la nena canta “en el país de no me acuerdo”. Ya el abuso de poder también está claramente simbolizado por la escena del aeropuerto, en que Roberto dice a Alicia: “¡No pienses!”.  En ese contexto, Deltel (2012) presenta el concepto literario de Intrahistoria creado por Don Miguel de Unamuno en 1895 y demuestra como tal concepto está presente en la película de Puenzo a través de tres tipos de historia que son: la historia oficial, la historia nacional y la historia personal. Don Miguel de Unamuno hace una comparación de forma muy acertada acerca de “La Historia Oficial”  o sea, la gran historia que normalmente sale en la prensa, con la intrahistoria que reflejaría todo lo que pasa pero de lo cual no se habla en los periódicos. De este modo, “la intrahistoria es la verdadera historia, la realidad, lo que se esconde detrás de varias cosas” (Deltel, 2012). Uno claramente verifica la conexión entre los conceptos de poder, manipulación, intrahistoria y complicidad civil vivenciados por la sociedad argentina en la época de la dictadura y durante la emergencia y desarrollo  de la democracia. Puenzo genialmente simboliza cada uno de esos conceptos con sus personajes. La intrahistoria, por ejemplo, está presente durante toda la película puesto que el espectador sospecha todo el tiempo de la realidad por detrás de las apariencias. El espectador sospecha del exilio a Brasil en la escena del restaurante; también sospecha que Gaby probablemente reviviera un trauma inconsciente cuando sus primos entraron en su habitación jugando a ser policías; y sospecha que Ana probablemente  estuvo exiliada por siete años en algún lugar. Todas esas sospechas, de acuerdo con Deltel (2012) representan la intrahistoria. Siendo la intrahistoria tan presente, uno puede deducir que la historia oficial es lo que uno menos ve en la película. Puenzo, intencionalmente, provoca la sospecha en los espectadores y los hacen percibir la realidad de la historia nacional a través de las historias personales de cada uno de los personajes. La Historia personal de Roberto por ejemplo, lleva a los espectadores a deducir la historia nacional; o sea, Roberto representa la corrupción, el abuso de poder y la tiranía del gobierno dictatorial. La escuela, el rito del himno nacional, la clase de historia y la vida de Alicia representan la manipulación de las masas a través de la teoría de los dos demonios. Finalmente, la historia personal de Gaby nos lleva a la historia nacional de los robos de niños de padres “desaparecidos”.

El personaje de Alicia solamente empieza a sufrir una profunda modificación en su manera de ver al mundo cuando ella asiste a una manifestación de “Las Madres de la Plaza de Mayo”.  Otra vez, uno percibe la perplejidad de Alicia a través de sus expresiones faciales. Alicia se da cuenta de que la realidad que se desvela ante sus ojos, no corresponde a la historia que ella ha enseñado por tantos años. La maestra  empieza a vivenciar una especie de conflicto de identidad y aprovecha que su marido se va de viaje y empieza a investigar la historia de Gaby. Curiosamente, la historia personal de Gaby le ayuda a construir su propia historia personal de ciudadana (Deltel, 2012). Puenzo deja al espectador imaginar un posible final para la historia. Quizás, Alicia iba a empezar a participar de las manifestaciones de las Madres de Mayo y luchar en contra de su historia oficial.

Para concluir, desafortunadamente, la manipulación de las masas objetivando hegemonía política ha existido desde el proceso de colonización de América Latina. Casi siempre los jefes de Estado logran manipular las masas a través de la educación o la falta de educación. Es decir, la película muestra un sistema educativo basado en el positivismo de Auguste Comte, en lo cual los estudiantes son “programados” para  aprender la historia oficial y los maestros “programados” para enseñala. Contrariamente,  aquellos que abren sus ojos para la realidad sufren las consecuencias políticas y sociales de sus actos.  Afortunadamente, con la restitución de la democracia en la República Argentina, los medios de comunicación y la libertad de expresión permitieron que películas como la de Puenzo denunciasen la realidad histórica argentina objetivando la promoción del pensamiento crítico a nivel nacional e internacional.

Referencias

Deltel, Luis. “La Historia Oficial (Luis Puenzo 1985).” Madri Más. 14 Dec. 2012. Web. 1 May 2015. <http://www.madrimasd.org/blogs/imagen_cine_comunicacion_audiovisual/2012/12/14/12607

López, German. “El Poder Y La Manipulación De Las Masas.” Pueblos 31 Aug. 2014. Print.

Viscoti, Marcela. “Lo Pensable De Una Época: Sobre La Historia Oficial De Luis Puenzo.”Universida De Buenos Aires (2014). Web. 27 Apr. 2015. <http://www.aletheia.fahce.unlp.edu.ar/numeros/numeros/numero-8/articulos/lo-pensable-de-una-epoca.-sobre-la-historia-oficial-de-luis-puenzo&gt;.

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